El “síndrome de la cabeza plana” es un nombre que se utiliza a menudo para describir la plagiocefalia y la braquicefalia, y con menos probabilidad, la escafocefalia. En esta ocasión, nos queremos centrar en la braquicefalia, pues difiere de la plagiocefalia y es bueno tener claro qué las diferencia.

La braquicefalia, como ya hemos comentado, es una deformidad craneal que se diagnostica cuando la parte trasera de la cabeza de un bebé está aplanada simétricamente.

Una de las principales causas de aparición es cuando el pequeño o pequeña permanece dormido bocarriba mucho tiempo. Su frente se aprecia más corta de lo normal, las orejas pueden sobresalir a ambos lados y su cara también puede ser más ancha de lo habitual. Si el ancho del cráneo (de oreja a oreja) supera el 81 % del largo de la frente a la nuca, se confirma un caso de braquicefalia.

Para prevenirla puede ser suficiente con reposicionar al bebé y ponerlo de costado mientras duerme para no ejercer demasiada presión en la parte trasera, aunque ante el primer indicio de que un lactante tiene una forma diferente de la cabeza, se debe acudir al especialista.

Tanto la plagiocefalia como la braquicefalia pueden ser corregidas si se diagnostican a tiempo. En un primer instante, suele bastar con el reposicionamiento, sin embargo, en casos más severos y si se sobrepasa el sexto mes, el tratamiento DOC BAND®, un casco ortopédico que corrige el problema eficazmente, es el más usado alrededor del mundo.

Diferencias entre plagiocefalia y braquicefalia

Para diferenciar ambas deformaciones, basta con realizar una serie de mediciones en el cráneo del lactante. En el caso de la plagiocefalia, se debe determinar el nivel de asimetría del cráneo, en la braquicefalia se mide la cabeza de oreja a oreja y de frente a nuca, pues la deformación es más o menos simétrica. 

La braquicefalia causa un aplanamiento casi simétrico de la parte posterior del cráneo de un niño, a menudo llevando a una altura exagerada en la parte posterior del cráneo y quizás también a una forma alterada de la frente.

Como siempre decimos, ante cualquier cambio en la posición de la cabeza de tu hijo, acude a un médico especialista para corregir cualquier problema. Hay solución, pero se debe tener precaución.

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