Seguramente la pregunta sobre hasta qué edad se puede corregir la plagiocefalia sea una de las preguntas más frecuentes que se suelen hacer entorno a las malformaciones craneales en bebés.

Por norma general, pequeñas asimetrías craneales son perfectamente naturales.

No obstante, cuando esta asimetría se da a niveles más altos y la asimetría es severa, es cuando ya podemos hablar de plagiocefalia y tratarla en consecuencia. 

Como siempre decimos, ante cualquier pequeña duda o sospecha de que nuestro bebé tenga una forma de la cabeza inusual, acudir al médico es esencial. 

Nosotros, los médicos especialistas, tenemos una serie de parámetros y medidas que nos permiten determinar si existe o no alguna deformación que deba ser tratada.  

La plagiocefalia aparece como consecuencia de la fragilidad y maleabilidad del cráneo de los bebés.

Puede ser causada por una serie de factores relacionados con el posicionamiento: un largo periodo de tiempo en la incubadora, permanecer dormidos en la misma posición durante horas, el proceso durante el nacimiento o la posición en el útero. 

Lee más sobre causas de la plagiocefalia.

Si se trata de un bebé de unos 3 o 4 meses de edad y la asimetría es leve, puede tratarse simplemente buscando una postura alternativa a la hora de dormir y volteando a nuestro pequeño.

¿Hasta qué edad se puede tratar la plagiocefalia?

Se estima que el tratamiento para la plagiocefalia es efectivo entre los 4 y los 18 meses y la duración del mismo puede fluctuar entre los 5 y 6 meses, dependiendo de cada caso y cada niño en concreto. 

No obstante, el crecimiento del cráneo se reduce en gran medida a partir de los 18 meses de edad, lo que dificulta la corrección de la deformación y la efectividad del tratamiento.

Así pues, volvamos a recordar cómo podemos prevenir la Plagiocefalia posicional

Prevención posicional

Voltear al pequeño mientras esté despierto y colocarlo bocabajo durante pequeños períodos de tiempo y siempre bajo nuestra supervisión.

Cuando esté durmiendo, mejor bocarriba pero con la cabeza hacia un lado. Será tarea de los padres irle cambiando el sentido derecha-izquierda para que no permanezca mucho rato en la misma posición.

Recordemos que el punto está en no dejar al pequeño durante mucho rato sin vigilancia para que no se quede en una misma posición.

De este modo, un truco para que el pequeño se vea forzado a girarse es cambiar la orientación de la cuna, de manera que el bebé tenga que rotar la cabeza hacia el lado contrario cuando quiera interactuar con los padres.

Por último, también es bueno cogerle en brazos (aunque no demasiado para que no se acostumbre), ya que así, el bebé no tendrá la cabeza apoyada en ningún soporte.

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