Para confirmar la craneosinostosis hay que hacer radiografías de cráneo y para planificar la intervención es útil la práctica de escáner en tres dimensiones (TAC 3D o CT-scan 3D) y a veces el uso de la Resonancia Nuclear Magnética (RNM o MRI).
La revisión oftalmógica y neurológica antes de la cirugía es de buena ayuda, y en ocasiones la toma de la presión intracraneal (PIC).
En algunos casos de craneosinostosis complejas o sindrómicas (Crouzon, Apert, Saethre-Chotzen, etc.) se hará también estudio genético.
Las craneosinostosis no sindrómicas presentan un elevado porcentaje de retrasos funcionales superior al 50%. |